Arte y comunidad

¿Puede el arte cambiar el mundo? Es una pregunta interesante. El arte por sí solo no cambia el mundo, somos las personas las que podemos hacerlo. Sin embargo, el arte como herramienta al servicio de los seres humanos, juega un papel clave a la hora de construir un mundo más justo y solidario.

Desde Desiderata abogamos por el carácter inclusivo de la cultura y su capacidad para transformar; buscamos cómplices que nos ayuden a acercar el arte contemporáneo y los artistas a colectivos a priori en riesgo de exclusión social.

Partimos de la voluntad de adaptarnos a las necesidades de cada persona, y por lo tanto consideramos positivo conocer sus dificultades  para poder mejorar la calidad de nuestra actividad. Nuestra formación específica en cuanto al trato de personas con discapacidad intelectual (ver aquí), además de mejorar nuestras competencias profesionales, supone ofrecer una alternativa cultural a un colectivo tradicionalmente poco asiduo a los museos.